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Productos, terapias y actividades para el embarazo, la lactancia y la crianza respetuosa. Barcelona · Contacto | Blog

Fui parida por una mujer que quedó  huérfana de madre y padre desde muy pequeña, pero así y todo, siempre que me habla de su infancia recuerda a todas las mujeres que la criaron: su abuela, sus tías, sus primas, las hermanas de su abuela, las primas de sus primas…. Una tribu de mujeres dispuestas a estar por estar niña que fue mi madre.  Gran detalle: mi madre nació en un pueblo perdido en los años 40… en esa época y contexto, la mujer se dedicaba a maternar, a hacer las tareas de la casa, a cuidar de su tribu. Es probable que un niño de este siglo que quede huérfano no tenga esta misma vivencia de  la presencia de la  tribu que tuvo mi madre en su infancia…

En este siglo XXI las mujeres nos sentimos tremendamente solas al ser madres, una sensación extraña y nueva en muchas de nosotras. En realidad estamos solas toda nuestra vida… pero la maternidad nos lo pone bien enfrente: “tú y tu bebé….”.  Tú y el mundo entero, porque un ser recién nacido es el Universo entero, es una muestra contundente de  que el Universo existe y que tiene un potencial infinito!

Hace algo más de  6 años que tengo la fortuna de  acompañar a mujeres en su etapa de puerperio: un momento intenso y mágico para la gran mayoría de madres.  La escucha “activa”  a ellas, me conecta con sus mundos emocionales y con sus  discursos que se van repitiendo en las diferentes mujeres que llegan al Racó de les Mares. Una de las vivencias que más se repite es: “mi compañero ya volvió al trabajo y el primer día sola con nuestro bebé pensé que no podría!” o “los primeros meses me quedé en casa  porque me daba miedo salir sola con mi bebé”.

Cuando las mujeres nos enfrentamos a esta nueva situación de: “mi bebé y yo”  o “yo y mi bebé” nos vienen al cuerpo sensaciones y emociones encontradas: felicidad pero vértigo, risa y llanto, certezas e incertidumbres, todo parece nuevo con un bebé… pero en realidad ya tenemos incorporado en nuestros poros todo aquello que recibimos (o no) cuando éramos bebés y durante toda nuestra infancia….

Y es en este nuevo escenario de : mi bebé y yo.. en el que es sumamente saludable reunirse entre mujeres que están criando.  Sentirse identificada, comprendida, escuchada pero no juzgada… nos ayuda y anima,  nos fortalece!

Escuchar el relato de otra mujer puérpera nos permite pensar: “uff… no soy la única” o “a mí también me pasó” Reconocernos en “una otra” posibilita reafirmarnos, confirmar lo que sentimos por nuestros hijos y la manera de entregarnos a ellos. Compartir momentos de intimidad y respeto entre mujeres que crían,  facilita la andadura por el camino de la crianza instintiva, aquella que nos conecta con  “mi” bebé  y su vulnerabilidad, “mi” bebé y su potencia y sabiduría…

Es maravilloso ser testigo de este proceso “empático” que viven la madre y su bebé: el pequeño va creciendo sin cesar y la madre va afianzándose y convirtiéndose en una bella flor,  en una “loba” que acompaña a su cría a crecer con su presencia, su amor, su generosidad….

En la sociedad occidental del siglo XXI los adultos –cada vez más-  comenzamos a desear un parto consciente y un nacimiento amoroso… poco a poco deja de asustarnos practicar  una crianza  respetuosa y con apego   y en muchos casos romper con el “molde de la familia” en el que fuimos criados,  y de esta manera, criar a nuestras criaturas con otra mirada: más cercana al vínculo amoroso, al respeto por lo que el niño es, a confiar en que todos los niños del mundo vienen “con un potencial bajo el brazo” y que sus padres estamos aquí para acompañarles y facilitarles  el camino que les permita desarrollarlo.

Estar entre mujeres que criamos con intuición, amor, respeto y confianza en nuestros pequeños nos brinda fuerza, aliento y más poder para hacer de la crianza respetuosa una herramienta transformadora de la sociedad.

“La maternidad es un camino hacia adentro. A partir de cada madre puérpera  que se encuentra así misma, el mundo entero se encuentra”
Laura Gutman

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Sandra

Amante de las terapias manuales desde siempre, pero es en el año 2001 cuando se anima a conectar con su amor al masaje y desde entonces no ha parado de estudiar y de llevar su “saber hacer” entre distintos públicos, entre ellas: las mujeres embarazadas. Madre, socióloga y terapeuta corporal titulada en Esferodinamia, masaje para embarazadas, reflexología podal infantil y otras terapias manuales. Ha trabajado en numerosos balnearios y hoteles de alto standing de Cataluña. Desde el año 2007 imparte cursos de formación de Esferodinamia en el mundo de las comadronas. Su maternidad le despierta su pasión por “el mundo de las mujeres que maternan”, escucharlas y ver el proceso de “empoderamiento” que toda madre vive con su bebé, le reafirma lo importante y transformador que son los “grupos de madres”que dinamiza desde los inicios de Somriure.

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